Étude 1 sur 8 · La présentation à Ponce Pilate

  1. Étude 1 : La présentation à Ponce Pilate
  2. Étude 2 : Présentation au "roi" Antipas
  3. Étude 3 : Le retour devant Ponce Pilate
  4. Étude 4 : La libération d’un prisonnier
  5. Étude 5 : L’acharnement du Sanhédrin, condamnation officielle
  6. Étude 6 : Les efforts de Pilate pour sauver Jésus
  7. Étude 7 : Le titulus de Pilate
  8. Étude 8 : Le Sanhédrin

El último día hasta la crucifixión

  • La presentación a Poncio Pilato

    La perícopa PER341 reconstruye la presentación de Jesús ante Poncio Pilato el viernes por la mañana, hacia las 6 h 45, después de su condena nocturna por el Sanedrín. Cruzando Mateo, Marcos, Lucas y Juan, el artículo analiza la cronología precisa, el papel de Caifás, la negativa de los jefes religiosos a entrar en el Pretorio y el diálogo entre Jesús y Pilato, el único facultado para pronunciar una pena capital.

    San Lucas 22.67-71 (Reina-Valera 1909) :
    Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis:Mas después de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.
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  • Presentación ante el «rey» Antipas

    Pilato envía a Jesús ante Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, que se encuentra en Jerusalén. Fascinado por lo espectacular, Herodes espera un milagro, pero se topa con el silencio total de Jesús. Ofendido, se burla de él, le pone un manto resplandeciente y lo devuelve a Pilato. Irónicamente, este episodio reconcilia a Pilato y a Herodes. Solo Lucas relata esta comparecencia (Lucas 23.6-12), ocurrida hacia las 7:30 de la mañana del viernes de la Pasión.

    San Mateo 27.2-14 (Reina-Valera 1909) :
    Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente.Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Viéraslo tú.Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió.Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho.
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  • El regreso ante Poncio Pilato

    La perícopa PER344 analiza el regreso de Jesús ante Poncio Pilato tras su comparecencia ante Herodes Antipas, episodio relatado únicamente por Lucas. Pilato, al no hallar ninguna falta punible con la muerte según el derecho romano, intenta resistir a la presión de los jefes religiosos judíos. El artículo propone una reconstrucción cronológica precisa de la mañana del viernes de la Pasión y plantea la cuestión lingüística de los intercambios entre Jesús y Pilato, probablemente mantenidos en griego.

    Marcos 15.6-19 (Reina-Valera 1909) :
    Empero en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.Y había uno, que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían hecho muerte en una revuelta.Y viniendo la multitud, comenzó á pedir hiciese como siempre les había hecho.Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos?Porque conocía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes.Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabás.Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale.Mas Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Y ellos daban más voces: Crucifícale.Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó á Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, al Pretorio; y convocan toda la cohorte.Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas,Comenzaron luego á saludarle: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en él, y le adoraban hincadas las rodillas.
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  • La liberación de un preso

    Durante el juicio de Jesús ante Poncio Pilato, el gobernador romano intenta aprovechar la costumbre pascual de liberar a un preso para evitar condenar a Jesús. Propone a la multitud elegir entre Jesús y Barrabás, un criminal famoso, convencido de que el pueblo hará la elección correcta. La intervención de su esposa refuerza sus vacilaciones. Esta escena, atestiguada por los cuatro evangelios, ilustra la manipulación de las autoridades religiosas y prefigura teológicamente la sustitución redentora.

    San Lucas 23.17-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.Mas toda la multitud dió voces á una, diciendo: Quita á éste, y suéltanos á Barrabás:(El cual había sido echado en la cárcel por una sedición hecha en la ciudad, y una muerte.)Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.Pero ellos volvieron á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale.Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.
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  • El ensañamiento del Sanedrín, condena oficial

    PER346 analiza la condena oficial de Jesús por Poncio Pilato bajo la presión encarnizada del Sanedrín. En Jerusalén, el viernes por la mañana, la multitud, manipulada por los jefes religiosos, reclama la crucifixión. Pilato, atrapado políticamente, cede a pesar de la ausencia de un motivo válido. El estudio aborda las irregularidades del juicio y la cuestión cronológica de la «hora sexta» en Juan 19.14, a través de un enfoque sinóptico de los cuatro evangelios.

    Juan 18.40 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.
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  • Los esfuerzos de Pilato por salvar a Jesús

    La perícopa PER348 analiza los intentos repetidos de Poncio Pilato por salvar a Jesús durante el juicio ante el pretorio en Jerusalén, un viernes por la mañana. Basada principalmente en Juan 19.4-15, recorre las presiones políticas y religiosas que llevan a Pilato a condenar a Jesús a pesar de su convicción de que era inocente. Este pasaje revela la tensión entre la justicia, el poder político y la autoridad religiosa durante la Pasión de Cristo.

    Marcos 15.6-19 (Reina-Valera 1909) :
    Empero en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.Y había uno, que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían hecho muerte en una revuelta.Y viniendo la multitud, comenzó á pedir hiciese como siempre les había hecho.Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos?Porque conocía que por envidia le habían entregado los príncipes de los sacerdotes.Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabás.Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale.Mas Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Y ellos daban más voces: Crucifícale.Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó á Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, al Pretorio; y convocan toda la cohorte.Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas,Comenzaron luego á saludarle: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en él, y le adoraban hincadas las rodillas.
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  • El titulus de Pilato

    El titulus de Pilato es el letrero colocado en la cruz de Jesús con la inscripción 'Jesús de Nazaret, el rey de los judíos', redactado en hebreo, latín y griego. Pilato impone esta fórmula a pesar de la protesta de los jefes de los sacerdotes, afirmando así una autoridad simbólica después de haber cedido en la condena. Este acto revela una ironía trágica: la inscripción proclama públicamente la realeza de Jesús en el mismo momento de su muerte.

    Juan 19.15 (Reina-Valera 1909) :
    Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César.
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Notas históricas

  • El Sanedrín

    El Sanedrín era la máxima instancia religiosa, judicial y legislativa del judaísmo del Segundo Templo (siglo II a. C. – 70 d. C.). Compuesto por 71 miembros y con sede en Jerusalén, interpretaba la Torá, arbitraba los litigios importantes y supervisaba el calendario hebreo. Mencionado en los Evangelios y descrito por la literatura rabínica, desaparece después del año 70 d. C., pero su modelo sigue inspirando la organización y el pensamiento jurídico judíos.

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